4/2/08

Martungalvia, el país de la tortafrita, o la isla con forma de pera de goma.


Martungalvia nos ofrece un paisaje paradisiaco, cuasi paradigmático y porque no aristotélico.

Sus playas, o lo que quedan de ella, son el perfecto lugar para los turistas, ya que el agua, contaminada un 97 por ciento, derrite cualquier tipo de traje de baño, y esto a los visitantes de turno, les gusta.

También cuenta con una innumerable cantidad de restaurantes temáticos, donde se puede ingerir la famosa Langosta “Alapipetuá”, famosa por sus 13 patas producto de las aguas previamente mencionadas. A esta especie se la puede comer de dos maneras. Con la mano, o con limón. Cuenta la leyenda que si la comés con la mano y con limón, tu 4to hijo, si es que tenés o pensás tener, va a nacer sin la uña del dedo chiquito del pie. Y lo peor es que es la posta, a un amigo de mi bisabuelo en el año 23 le pasó. Dicen que un día fueron al peluquero y le pidieron un par de medias (si, ¿no sabías que los peluqueros antes eran todo? Eran como los taxistas de hoy en día). La cuestión es que al ver que le faltaba la uña del dedo chiquito lo agarraron, lo maniataron y “piesiataron” (así se decía en la época, me lo enseño un peluquero). Lo llevaron a la plaza principal y lo colgaron. Y todo por la uña, mirá vos. Bueh, también porque se tocaba con la revista del partido Radical, eran otros tiempos.

El complejo turístico de Martungalvia también cuenta con una cadena de Hoteles de excelentísimo primer nivel. Su trouppe viene directamente de la isla de Piltrulitz, conocida mundialmente por ser el exportador nº1 de esclavos del siglo 21. Los hoteles van desde el más básico (estrella de choclo) a lo más avanzado (5 estrellas de jamón y queso). Igualmente a no desesperar, sus precios son módicos, y como última instancia, si no te alcanzó la plata porque calculaste mal o porque los indios del lugar te robaron toda la plata para comprar tipití masticable, te podés quedar a lavar los platos. De toda la isla.

Ya nos despedimos de la isla. Sus lugareños nos siguen con la mirada y una sonrisa que muestra su promedio de 5 dientes per capita. Nos saludan, agitan un poco la lanza de cada mano y vuelven al centro, para despedir un día más.

¡¡¡Hasta siempre, Martungalvia!!!

2 comentarios:

Denixe dijo...

hola holaaa! no sabía en cuál firmar así q lo hice por el q estuviera primero.
Buenísimas las bizarrezes que escribes jajaja me hicieron reíiiir! escribe algo sobre mi muy.. bizarro méxico hay tanto material q sería bueno leer con tu toque jejeje.. ta cotorro tu perro!! saludos al estilo mexicano.. q sería muy muy al ajuuuuuaaa pero como eso solo es un estereotipo como q todos usamos sobrero de mariachi (cosa q ni al caso, digo son carísimoooos) me despido cual yo.
Shau tuuu! pasa bonitos días

Monstruo dijo...

All you need is blog.